¿Cómo sé si necesito ir al psicólogo?

  • Ansiedad

    Si sufres ansiedad, miedo constante, agitación, nerviosismo…

    Si no puedes parar de darle vueltas a los problemas..

    Si te quedas bloqueado, si no puedes parar de llorar…

  • Estrés

    Si percibes que los acontecimientos escapan a tu control..

    Si estás desbordado y no puedes más…

    Si tu día a día es angustioso..

  • Estado de ánimo

    Si te sientes solo y no ves sentido a las cosas…

    Si has perdido el interés por las cosas que te gustaban…

    Si te sientes tan triste que ya no puedes más…

    Si has sufrido o sufres cambios en de humor, de apetito o de hábitos del sueño…

    Si afrontas el futuro con desesperanza…

  • Miedos y fobias

    Si tienes miedo que percibes como irracionales…

    Si tienes miedos que dificultan y condicionan tu día a día…

    Si tienes miedos que te causan un sufrimiento importante…

  • Problemas de autoestima

    Si el dolor que te causa la mala valoración que haces de ti mismo te paraliza y condiciona tu día a día…

    Si estás perdido y no encuentras el camino para volver…

    Si quieres dejar de ser infeliz..

    O si, simplemente, quieres ser más feliz

  • Problemas en las relaciones de pareja

    Si entre vosotros las cosas ya no son las que eran..

    Si os enfrentáis a una situación complicada (infidelidad, mentiras, problemas con las familias de origen o los hijos…)

    Si estáis más cerca de estar más lejos…

  • Problemas en las relaciones sociales

    Si tienes problemas para encontrar y mantener amigos o pareja..

    Si no consigues el grado de intimidad con las personas que te gustaría…

    Si tienes conflictos con los otros (compañeros de trabajo, amigos, familiares, jefes..) y no sabes cómo solucionarlos..

  • Trauma y estrés postraumático

    Si no puedes dejar de pensar en lo que ocurrió y tienes pesadillas sobre ello…

    Si después de lo que ocurrió no has vuelto a ser el mismo…

    Si este malestar te afecta en tu día a día, y afecta a las personas que quieres…

  • Problemas sexuales

    Si no consigues disfrutar del sexo o has perdido el deseo…

    Si sientes vergüenza, culpa o ansiedad ante los encuentros sexuales…

    Si sufres problemas para mantener relaciones sexuales satisfactorias y quieres ponerle solución…

  • Problemas psicofisiológicos y del sueño

    Si sufres una enfermedad dolorosa que condiciona y dificulta tu día a día…

    Si ya no puedes dormir o te levantas por la noche varias veces..

    Si sientes que esto que te pasa es injusto y no sabes por qué te está pasando a ti..

  • Trastornos de la personalidad

    Si te han diagnosticado un trastorno de la personalidad…

    Si a alguien de tu entorno le han diagnosticado un trastorno de la personalidad…

    Si percibes que tienes problemas generalizados en muchas áreas de tu vida..

  • Adicciones

    Si sientes que lo necesitas y lo deseas pero sabes que en el fondo no es bueno para ti…

    Si sientes que dependes de ello hasta el punto de enfadarte o sentirte mal si no lo consigues…

    Si sientes que se escapa a tu control…

  • Trastornos de la alimentación

    Si reduces la solución a cualquier problema o temor con “estar más delgado”…

    Si no regulas tu alimentación por necesidades fisiológicas, sino emocionales, y viceversa…

    Si el miedo a engordar condiciona tu vida…

    Si alcanzar la delgadez deseada se convierte en una meta inalcanzable, y que te define…